top of page

Un modelo que conecta club, escuela y municipio logró frenar la deserción escolar

Hinchas Club Atlético Independiente de Toledo, Provincia de Córdoba, Argentina.
Hinchas Club Atlético Independiente de Toledo, Provincia de Córdoba, Argentina.

En el municipio de Toledo, en la provincia de Córdoba, Argentina, con una población aproximada de 6.500 habitantes y 1.405 estudiantes distribuidos en 14 instituciones educativas, el municipio buscó identificar con precisión posibles casos de inasistencia y trayectorias educativas en riesgo.


A fines de mayo de 2025, el municipio, a través de las áreas de Educación y de Protección de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, obtuvo acceso al Tablero de Información Educativa del Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba. Esta herramienta permite identificar niveles de inasistencia y clasificar situaciones según su grado de riesgo.


Al momento de acceder a la información, el municipio identificó 11 estudiantes en situación crítica, definidos localmente como trayectorias educativas en riesgo. En algunos casos, estos estudiantes mantenían una participación activa en el club deportivo local, lo que evidenció una desconexión entre las instituciones.


En junio de 2025, uno de estos casos hizo palpable el problema. Un estudiante acumulaba más de 70 inasistencias, mientras mantenía una participación activa en el club deportivo local. Este cruce permitió observar que el estudiante estaba fuera del aula, pero seguía vinculado a un espacio comunitario.


A partir de este caso, el municipio identificó una desconexión entre las instituciones. Mientras la escuela registraba la inasistencia, el club sostenía el vínculo con el estudiante, sin que existiera articulación entre ambos espacios.


Una señal que abrió una oportunidad de intervención

Como respuesta, se organizó un dispositivo de trabajo articulado entre escuela, club y municipio, coordinado por un equipo técnico integrado por profesionales de educación, trabajo social y psicología. Este equipo tuvo a su cargo la identificación de casos, el diseño de estrategias de intervención y el seguimiento de las trayectorias educativas.


En este esquema, el club asumió un rol específico dentro de la intervención. Puso a disposición su sede social para la realización de instancias de apoyo escolar y acompañamiento, y contribuyó al seguimiento de los estudiantes, aprovechando el vínculo previo con ellos.


El dispositivo incluyó, además, acompañamiento individual de los estudiantes, trabajo con sus familias y articulación permanente con las instituciones educativas, incorporando progresivamente una mirada integral sobre las trayectorias.


Entre el inicio del proyecto y diciembre de 2025, el equipo focalizó su intervención en 29 trayectorias educativas en riesgo, correspondientes a distintos niveles del sistema escolar. De estos casos, 26 estudiantes finalizaron el año escolar con éxito.


Cuando el club se vuelve parte de la solución

El proceso no estuvo exento de tensiones ni desafíos. Así lo explica Yamila Suárez, a cargo de la psicopedagogía en el Municipio de Toledo, quien participó directamente en la implementación del dispositivo:


“Sin dudas fue un gran desafío porque implicó animarse a romper con lo estructurado, con lo habitual, y abrir la posibilidad de pensar las trayectorias educativas desde otros lugares. Pero sobre todo fue una enorme oportunidad porque el club es un espacio donde los chicos y chicas se sienten parte, donde eligen estar, donde construyen identidad y pertenencia. Y ahí hay algo clave: no es un lugar donde van por obligación, sino por deseo”.


Desde esa constatación —explica— emerge una pregunta de fondo que tensiona la forma en que tradicionalmente se abordan estos procesos: “eso nos interpela directamente, porque nos invita a corrernos de posiciones adultocentristas y empezar a preguntarnos qué es lo que quieren ellos, qué los convoca, donde se sienten reconocidos y contenidos”.


Ese desplazamiento permite ampliar la comprensión de lo educativo más allá de la escuela. “Trabajar desde este lugar nos permite ampliar la mirada sobre lo educativo y entender que las trayectorias no se sostienen sólo en la escuela y no es tarea únicamente de los docentes, sino de toda la comunidad. Que las trayectorias también se construyen en otros espacios como los clubes, donde hay vínculos, confianza y sentido de pertenencia”.


En esa misma línea, el foco deja de estar únicamente en el retorno al aula y se traslada hacia el acompañamiento integral: “Reimpulsar las trayectorias no sólo significa que vuelvan a la escuela, sino acompañar procesos personales y familiares con tiempo, escucha y una corresponsabilidad real entre las instituciones, más allá del discurso”.


A partir de la experiencia, la reflexión también apunta a una transformación más profunda de los espacios y sus vínculos: “Este trabajo se trató mucho de deconstruir y reconstruir espacios, redes, vínculos para poder acompañar en comunidad y que tanto el club como la escuela no sean espacios de obligatoriedad sino de posibilidades”.


Una oportunidad para Chile

La experiencia también abre una reflexión para el contexto nacional. Así lo plantea Joaquín Espejo, abogado de Fundación Clubes y experto en derechos de la niñez:


Chile no puede seguir dejando fuera a los clubes de barrio de este tipo de respuestas. Son espacios donde niños, niñas y jóvenes ya están, con vínculos y presencia territorial que el Estado no puede reemplazar. Por eso, es el propio Estado el que debe integrarlos de manera activa en sus políticas, articulando escuela, municipio y clubes para garantizar el derecho a la educación y prevenir la desvinculación a tiempo”.


Más allá de los resultados, la experiencia evidencia que el principal cambio radica en la articulación entre instituciones y en la construcción de un dispositivo de trabajo conjunto. La conexión entre escuela, club y municipio permitió abordar de manera coordinada las trayectorias educativas en riesgo.


La experiencia desarrollada en Toledo abre una pregunta relevante para el contexto chileno: ¿es posible integrar a los clubes deportivos como parte de una política pública orientada al acompañamiento de trayectorias educativas?

 
 
bottom of page